La sede y una sucursal en Argentina del banco canadiense Scotiabank-Quilmes, cuyas operaciones fueron suspendidas en abril pasado, fueron allanadas ayer en Buenos Aires por orden de un juez que investiga una presunta administración fraudulenta en perjuicio de los clientes. En los allanamientos participaron el juez que los ordenó, Mariano Bergés, y peritos del Banco Central que tratan de incautarse de documentación relacionada con la investigación, dijeron fuentes judiciales.
Las fuentes añadieron que la intención del magistrado es obtener documentos que "confirmen" o "rectifiquen" una denuncia presentada por cinco ahorradores que afirman que no pudieron retirar fondos depositados en el banco como consecuencia de la suspensión de sus actividades el pasado abril.
En mayo pasado, el Banco Central de Argentina prorrogó hasta el 18 de junio próximo la suspensión de actividades, por falta de liquidez, del Scotiabank-Quilmes, cuyo propietario, el Bank of Nova Scotia de Canadá, baraja vender el banco, por sus problemas de liquidez en Argentina.
Bergés citó a declarar al vicepresidente del Scotiabank-Quilmes, Alan McDonald, para que en una fecha aún no establecida dé explicaciones sobre la denuncia de los ahorradores. La casa matriz ha señalado que continúa analizando con las autoridades argentinas varias opciones sobre el futuro del banco.