El precio del crudo tiende a seguir en aumento en el mercado internacional, debido a los conflictos en Medio Oriente, lo que pone en peligro la recuperación económica mundial y, por ende, la de los panameños, cada vez más afectada por el alza en los derivados .
El petróleo de Texas subió el pasado viernes 1.79% y cerró en los 109.77 dólares por barril, al borde de la cota de los 110 dólares, con lo que finalizó la semana con un contundente ascenso acumulado del 6.32% y de nuevo a niveles desconocidos desde hace nueve meses.
El llamado “oro negro” ha sumado 6.53 dólares al precio de cierre del viernes pasado, de forma que durante la semana acumuló un fuerte avance del 6.32% en medio de la escalada de tensión entre Irán y Occidente, después de que ese país cortase las exportaciones de crudo a Francia y Reino Unido.
“El peligro de las contradicciones en Medio Oriente son graves y podría llevar al precio del petróleo a niveles insospechados, por lo que el país requiere de un plan de contingencia para hacerle frente a una crisis internacional”, señaló el economista Juan Jované.
Manifestó que esta situación permitiría que la economía entre en un mundo de recesión con inflación, considerado uno de los peores panoramas, por lo que habría que asegurar el petróleo para el transporte básico de personas, para la producción agropecuaria y demás servicios básicos.
Ante las expectativas existentes con respecto a los sucesos internacionales, economistas opinan que a los consumidores no les queda más que asumir un rol de ahorro de combustible y energía eléctrica.
Opinan que automáticamente, si se registra un aumento en el crudo, comenzarían a subir los precios de todo lo que se produce, de los servicios que se brindan, ya que gran parte del proceso productivo responde al uso de energías generadas por combustible.
“Lastimosamente en el parque energético de Panamá hay mucha generación a base de termoeléctricas, por eso la tendencia a utilizar más que nada hidro, con los nuevos proyectos otorgados y que en un año podrían entrar en ejecución, pero es una parte pequeña como para tratar de sustituir el elevado porcentaje de generación eléctrica que depende del uso de combustible”, señaló Víctor Cruz, asesor financiero del Sindicato de Industriales de Panamá (SIP).
“Se prevé un traslado de los precios al consumidor en los distintos productos que consume el panameño, no solamente en los derivados del petróleo”, aseguró la presidenta de la Asociación de Consumo Ético, Yakarta Ríos.
Acotó que los panameños perciben siempre los precios al alza de los derivados, no así cuando se dan a la baja, debido a la permisividad para los distribuidores, quienes exigen precios de acuerdo a su conveniencia y no a los movimientos internacionales del crudo, por lo que solicitó a las autoridades poner un alto a esta problemática.
Considera, además, que esta situación debe ser vista por las autoridades como un tema de seguridad.
Las autoridades, por su parte, están realizando consultas con los sectores involucrados a fin de buscar la estrategia a implementar, según indicó la directora de Hidrocarburos, Rensa Samudio.