Los precios del petróleo subieron ayer en Londres, tras el ataque contra un oleoducto en el sur de Irak que afectó las exportaciones y por temores de que la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) postergue un aumento de la producción previsto para agosto, indicaron analistas.
Además, una posible paralización de la producción del principal grupo petrolero ruso Yukos, que produce una quinta parte del crudo de Rusia, provocaron temores en los mercados.