A esta conclusión han llegado los gremios que representan a este sector, en donde se encuentra el 93% de la fuerza laboral del país.
El sector ha tenido una baja de más del 50% en sus márgenes de rentabilidad, debido a los costos que tiene que afrontar.
A estos costos se le suman los gastos en electricidad, que en promedio están entre $300 y $500 mensuales, las cargas tributarias (en especial el Cálculo Alternativo del Impuesto Sobre la Renta) y el Seguro Social, entre otros.
Ramón Arroyave, presidente de la Unión Nacional de Pequeñas y Medianas Empresas (UNPYME), advirtió que de darse el aumento salarial tendrán como opción disminuir el número de empleos.
Por su parte, Alicia Saénz de Guinar, miembro de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras, se lamentó del "efecto rebote" que tendrá un incremento salarial, señalando que al verificarse un alza los precios de los productos y servicios subirán.
Sin embargo, reconoció que a nivel salarial " siempre es bueno aumentar un pequeño porcentaje".
En su opinión, establecer unos 20 dólares de aumento significa que el costo de las prestaciones subirán un 39, 95%, que corresponde a $7.99.
También recordó que los trabajadores tendrán que pagar más por el seguro social y educativo, unos $1.70.
Para Giselle de Calcagno, directora general de la Autoridad de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa, "es positivo" que se logre un alza salarial, pues así se generaría un mayor movimiento económico.
Más que reducir personal, la funcionaria considera que hay que pensar con luces largas, ya que entre mejores sean las condiciones y la remuneración laboral, mejor será la productividad.
Planteó que es por ello que están fortaleciendo el microcrédito para que los empresarios tengan más acceso a capitales .
Los pequeños y medianos empresarios aglutinados en la UNPYME proponen al Gobierno que se logre un tratamiento fiscal especial, y que se les ayude a exportar y a encontrar nuevos mercados.
También proponen que se realice un estudio económico para conocer la realidad del sector.