Un controvertido proyecto de generación térmica a carbón, de la empresa CGX, del magnate brasileño Elke Batista, fue aprobado ayer en la región chilena de Atacama en medio de manifestaciones de grupos contrarios a la iniciativa.
Según informaron las autoridades regionales, la construcción de la Central Castilla, de 2,350 megavatios (MW) de potencia, fue aprobada de forma unánime por la Comisión de Evaluación Ambiental, de Atacama, integrada por autoridades de la zona.
La sesión finalizó con incidentes en la ciudad de Copiapó, la capital regional, cuando ambientalistas irrumpieron en la sala y lanzaron monedas a los funcionarios, gritándoles "vendidos".
Con una inversión de 4.400 millones de dólares, la Central Castilla se construirá en el sector costero de Punta de Cachos, a unos 800 kilómetros de Santiago, y constará de seis unidades generadoras a carbón, de 350 MW cada una.