LAS ESTRICTAS políticas de inmigración de Estados Unidos desde los ataques del 11 de septiembre del 2001 amenazan la capacidad del país para seguir fomentando la productividad, dijo el gobernador de la Reserva Federal Ben Bernanke.
La anterior política relativamente abierta había dado buenos dividendos a EE.UU., expresó Bernanke, ante el Consejo de Relaciones Exteriores.