Una consulta de la base acerca de una huelga dura en el sector de la construcción comenzó este lunes por la mañana y podría desembocar en la primera huelga nacional en este ramo desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Unos 340,000 miembros del sindicato IG BAU están llamados a pronunciarse hasta el viernes y se necesita un 75% de "sí" para poner la maquinaria en marcha. La huelga podría comenzar el 17 de junio.
IG BAU exige un aumento salarial del 4.5% para los 950,000 asalariados del sector. La última oferta de la patronal, rechazada por IG BAU, proponía un acuerdo sobre dos años, con una revalorización del 3% el primer año y del 2.1% el segundo. Los actores sociales difieren igualmente sobre la cuestión de las diferencias salariales entre el este y el oeste de Alemania.
IG BAU logró el viernes una primera victoria parcial al lograr una gran movilización para una huelga de advertencia, demostrando así que beneficia del apoyo de los empleados del ramo.
El canciller, Gerhard Schroeder, llamó por su parte el jueves a los negociadores de ambas partes a "sentarse lo más rápidamente posible en torno a una mesa", con la esperanza de evitar una huelga en un sector siniestrado desde hace diez años y que frena regularmente el crecimiento en Alemania.