Invitado desde Chile, Osvaldo Rosales, director de la División de Comercio Internacional e Integración de la CEPAL, compartió unas horas con un auditorio repleto de profesionales y estudiantes panameños ávidos de conocimientos de comercio exterior.
Rosales venía a Panamá a presentar su estudio “Panorama de la Inserción Internacional de América Latina y el Caribe 2008-2009” y lo hizo frente a personas que seguían al detalle sus palabras.
La razón era simple: conocer hacia dónde se mueve la región, luego de la sonada crisis mundial y sobre todo tener certeza de qué país se convertirá en el principal objetivo de la caza comercial.
Ante esto, Rosales compartió alguna de sus conclusiones.
¿Cuáles son las perspecctivas para América Latina y el Caribe?
Lo primero es que la región ha resistido bastante bien una crisis de magnitudes insospechadas porque estaba razonablemente bien, gracias a su mejora del sistema económico, a su salvado nivel de reservas internacionales y a su menor nivel de deuda externa.
Todo indica que la economía mundial en los próximos dos o tres años crecerá a un ritmo más modesto porque Estados Unidos tendrá que recomponer sus balances a nivel de agencias financieras.
Se hará necesario esperar que el consumo estadounidense no siga siendo el motor de la economía mundial y habrá que inventarse un nuevo motor.
Algunos dicen que puede ser China, pero la verdad es que ellos todavía pesan bastante menos que Estados Unidos en el comercio mundial.
Básicamente por cada punto de caída en el consumo norteamericano, China tendría que aumentar en cuatro puntos su consumo para poder recompensar esa caída.
¿China es entonces el salvavidas del futuro?
Yo diría que más que el salvavidas del futuro, una relación con Asia pasa a ser un criterio estratégico fundamental en la inserción internacional, dado que ellos serán el motor de la economía mundial y más vale anticiparse y decidir que quiero obtener de esta relación.
Pero en Panamá ocurrió que al darse el boom de exportaciones de China la industria local del calzado y de la ropa se extinguió. ¿Cómo hacemos para unirnos a ellos sin quedar exterminados?
Hay que negociar una agenda compartida entre varios países de la región latina que permita acercarse a Asía Pacífico, que coloque las oportunidades en la balanza.
La ideas es crear visiones compartidas en el caso de que surjan problemas comunes como importaciones excesivas en algunos rubros, en ese caso, podrían crearse soluciones como ser compensados por inversiones asiáticas en nuestros países que permitan generar empleo alternativo.