Economía

América Latina llega a reunión con el FMI en plena crisis


La reunión anual del FMI y del Banco Mundial encuentra a América Latina en plena crisis financiera, con la economía argentina paralizada y en el ojo de la tormenta, mientras Brasil se empeña en escapar del torbellino tras recibir el salvavidas de la comunidad financiera internacional.
El masivo rescate de 30,400 millones de dólares acordado por el Fondo Monetario Internacional (FMI) a Brasil a comienzos de mes espantó por un tiempo el fantasma de un rosario de moratorias en la región, incluida la de la deuda brasileña de casi 300,000 millones.
Pero no bastó para brindar a los inversores la confianza suficiente como para regresar a Latinoamérica, en un contexto mundial de aumento de aversión al riesgo en los mercados emergentes.
Los flujos de capital privado en la región caerán este año a 29,100 millones, contra 45,600 millones el año pasado, pronosticó esta semana el Instituto de Finanzas Internacionales (IFI), que agrupa a 325 bancos de todo el mundo.
La situación continuará hasta que "termine la incertidumbre sobre la continuidad política en mercados emergentes claves", estimó el lunes el FMI en su informe sobre la Estabilidad Financiera Global.
La situación de Argentina, con su economía en recesión desde hace más de cuatro años y las puertas privadas e internacionales del crédito trancadas con doble llave, ha influido en el panorama regional, sobre todo en los vecinos Paraguay y Uruguay.
El FMI asegura que no correrá riesgos irracionales prestando dinero a Argentina hasta que ésta no tenga un programa económico creíble y un liderazgo fuerte comprometido a trabajar con la comunidad internacional.
El país sudamericano busca ahora que al menos el Fondo, el Banco Mundial (BM) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) le reprogramen vencimientos de deuda multilateral por unos 6,532 millones de dólares hasta marzo, cuando el presidente Eduardo Duhalde comparta la responsabilidad con el próximo presidente electo.
En una crítica tácita al liderazgo argentino, el director gerente del FMI, Horst Koehler, aseguró el jueves que el Fondo ayudará a los países cuyos gobiernos "estén a la altura de sus propias responsabilidades y comprometidos a trabajar con la comunidad internacional".
"Si un país no está comprometido a trabajar con la comunidad internacional, debemos estar preparados para decir "no" a su pedido de apoyo financiero", insistió.
Por el contrario, el jefe del FMI sólo tuvo elogios para Brasil.
"El caso de Brasil demuestra que la comunidad internacional debe tener la potencia para suministrar un apoyo sin reservas a los que se desempeñan bien", sostuvo, prometiendo que la institución ayudará a quien gane las presidenciales de octubre siempre y cuando continúe las reformas emprendidas por Fernando Henrique Cardoso.
Uruguay, afectado profundamente por la situación argentina, ha sido elegido por Washington y por el FMI como el nuevo alumno modelo de buena gobernabilidad y austeridad en tiempos de crisis.
Rompiendo su regla de oro de no otorgar ayuda bilateral a los países en dificultades, el Tesoro estadounidense dio en agosto a Uruguay un crédito puente de 1,500 millones de dólares hasta que días después las organizaciones multilaterales le aumentaron el crédito, que totaliza casi 4,000 millones de dólares, más de 16% de su PIB.
El FMI no se ha apurado tanto en tender una mano a Paraguay, contagiado igualmente por Argentina pero lejos de convertirse en ejemplo de buena gobernabilidad.


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100907
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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