Ese país le apostó desde hace más de una década a la región, y, a pesar de los problemas, llegó para quedarse. Por lo menos, así lo aseguran representantes de las más grandes compañías de la península Ibérica, que sostienen que las apuestas son para el largo plazo y, si bien conocen las dificultades, también están convencidos de que, como en otras ocasiones, América Latina saldrá adelante.
No obstante, reconocen que la crisis argentina ha truncado algunos planes de expansión. También hay temores en torno a la elección de Luis Ignacio "Lula" Da Silva como presidente de Brasil, aunque señalan que pueden ser infundados por unos mercados que sobrerreaccionan muchas veces.
Y aunque existe, además, prevención por los intentos golpistas en Venezuela y la situación de orden público en Colombia, las empresas se mantienen firmes. Ese es el caso de las compañías Unión Fenosa (de energía), Repsol (la firma más grande de hidrocarburos de España), Construcciones y Contratas, y los bancos Santander y Bilbao Vizcaya Argentaria, todas reconocidas a nivel mundial, con participación en más de 40 países y algunas de ellas con más de 100 años de fundadas.
Unión Fenosa, por ejemplo, tiene proyectadas inversiones por 1,400 millones de dólares en la región. La compañía es dueña en Colombia de la Empresa de Energía del Pacífico (Epsa) y de las electrificadoras Electrocosta y Electrocaribe, que manejan alrededor de 1.6 millones de clientes.
"Siempre vamos a encontrar nuevas oportunidades de negocios, pero muchas de ellas dependen de la estabilidad política y de las reglas de juego transparentes", dijo Jesús Marcos, director del área financiera internacional de la compañía.
El tema de la estabilidad regulatoria es clave para las empresas españolas. Y así queda corroborado tras la crisis argentina, que hizo tambalear algunos capitales extranjeros en ese país.
Directivos del BBVA reconocieron que, con las medidas adoptadas por el Gobierno de Eduardo Duhalde, el banco perdió 1,400 millones de dólares, es decir, todo lo que invirtió allí para consolidarse en el sistema financiero. Sin embargo, aseguran que el banco "va a aguantar", porque están convencidos que no solo Argentina sino la mayoría de países de la región van a salir adelante.
Para José Fonollosa, director general del BBVA, Latinoamérica es el mercado de expansión natural para España, no solo por sus afinidades culturales, de idioma, de idiosincracia, sino porque es un mercado de 500 millones de consumidores y que está sin explotar en muchos campos.