China dominará de lejos el mercado mundial textil cuando acabe el próximo 1 de enero, después de cuarenta años, el régimen de contingentes de importación, pero las pérdidas para México y los países del Caribe tal vez no sean tan dramáticas como predicen algunos.
Así lo señala un informe publicado hoy por la Organización Mundial del Comercio (OMC) según el cual la evolución del sector a partir de esa fecha dependerá de diversos factores, entre ellos la proximidad de los exportadores a sus principales mercados.
De esa forma, países como México o los caribeños, por un lado, o los de Europa oriental y el norte de Africa, por otro, podrán seguir exportando tanto textiles como prendas de vestir a Estados Unidos, en el primer caso, y a la Unión Europea, en el segundo.
Ello es tanto más probable, según el informe, por cuanto muchos de esos países gozan ya de acceso preferencial a esos importantes mercados gracias a los acuerdos regionales firmados.
El hecho de compartir frontera con el importador y beneficiarse además de un régimen de aranceles "0" o mínimos tendrá "un impacto substancial" en el comercio bilateral, asegura el informe en sus conclusiones, según el cual los países que no reúnen esas características serán con seguridad los más perjudicados.
No hay duda de que China y la India van a conquistar importantes cuotas de mercado tanto en la UE como sobre todo en EU y Canadá, pero diversos factores mitigarán el con todo dramático impacto.
Entre estos figura, por ejemplo, la creciente especialización vertical del sector, que implica que los insumos incorporados al producto final cruzan habitualmente diversas fronteras y que ese tipo de comercio es muy sensible al nivel de aranceles de cada uno de los países implicados.
Otro factor a considerar y que está relacionado con la proximidad geográfica es el tiempo que un producto tarda en llegar al mercado, algo muy importante en un mundo tan "perecedero" como el de la moda.
Dejando a un lado esos factores correctivos, el estudio de la OMC calcula que después de la eliminación de los contingentes textiles, China puede pasar de un 18 a un 29% de cuota de mercado de prendas de vestir en la Unión Europea, y la India, de un 6% a un 9%.
En el caso de EU, la China puede dar, sin embargo, un salto gigantesco y pasar de un 16% a nada menos que el 50% del mercado de prendas de confección y la India, de un 4 a 15%. Las ganancias de esos dos gigantes, que pasarían a controlar juntos el 65% del mercado estadounidense, serán a costa de otros exportadores tradicionales como México, que bajará de un 10 a 3% o el resto de las Américas, que pasará de un 16 a 5%.
En el año 2002, en los primeros cinco meses, la industria textil China, generó utilidades por el orden de los 9,530 millones de yuanes (1,150 millones de dólares), 7% más que en el 2001.
En tanto India ha colocado tejidos sintéticos que superan los 7,000 millones de dólares anuales, busca el espacio para expandir sus operaciones en América Latina.
Amplia disputa por mercado textil
En el caso de la exportación de textiles, la ganancia de mercado por parte de China no será tan espectacular como en las prendas de vestir.