Cuando una de los más conocidos pronosticadores de Wall Street dijo la semana pasada que el índice Dow Jones se ubicaría en las 12,500 unidades a fin de año, cuando menos unos cuantos expertos se quedaron muy impresionados.
Para que las principales acciones lleguen a la meta prevista por la jefe de estrategias de mercado de la firma Goldman Sachs, Abby Joseph Cohen, tendrían que subir más del 19% a lo largo de los siguientes cinco meses, aunque los inversionistas, sin muchos deseos de comprar, han realizado pocos negocios.
El entusiasmo de Cohen no se ha extendido demasiado por Wall Street. Con los principales indicadores por debajo de donde se encontraban a principios de año, en una baja de casi el 3% para el Dow, el indicador compuesto Nasdaq 16% y el S&P a un ocho por ciento abajo, entonces le espera una gran labor de convencimiento.
Tom Galvin, jefe de mercados para el banco Credit Suisse First Boston, emitió su propio pronóstico para el S&P durante la semana, colocándolo en los 1, 500 puntos para fines del 2002.Previamente, había dicho que el indicador llegaría a los 1,550 para entonces.
El mercado terminó la semana relativamente estable, aunque las ganancias en las acciones del sector de semiconductores ayudaron al Nasdaq a recuperarse.El indicador ganó 1,8%, o 37,26 puntos, a lo largo de la semana, superando una pérdida de 21,05 unidades el viernes, que dejó al Nasdaq en las 2,066,25.
El Dow puso fin a la semana con una ganancia de 96,11 puntos, el 0,9%, a pesar de caer 38,40 unidades para terminar el viernes en 10,512,78. El S&P 500 subió 8,53 puntos en la semana, un alza de 0,7%. El viernes, perdió 6,40 puntos y cerró en 1, 214,35 unidades.
El indice Russell 2000, que sigue el comportamiento de las acciones de empresas pequeñas, perdió 1,84 puntos para cerrar el viernes en 487,15 unidades, aunque terminó la semana con un alza de 2,14, o el 0,4%.