Argentina, primer productor y exportador mundial de yerba mate, analiza frenar los envíos al exterior de este producto si persisten las denuncias por presunto desabastecimiento en el mercado local, también primer consumidor global de la infusión.
"Se está analizando frenar la venta de yerba al exterior, dado que continúan las denuncias que afirman que hay desabastecimiento", dijo el ministro de Agricultura argentino, Norberto Yauhar, en declaraciones publicadas ayer en el sitio oficial del Gobierno argentino.
El jueves pasado, la presidenta argentina, Cristina Fernández, amenazó con tomar serias medidas si persisten las denuncias por falta de yerba mate en las bocas de venta al consumidor final y de fuertes alzas en los precios.
Yauhar dijo que se ha constatado que en los campos de producción y en los sitios de molienda hay suficientes existencias de yerba mate para abastecer la demanda doméstica por siete meses.
Las denuncias por desabastecimiento y fuertes alzas en los precios al consumidor final comenzaron luego de que el Gobierno argentino autorizara en marzo un aumento de ciento por ciento en el precio que las industrias procesadoras deben pagarle a los productores de la yerba mate en los campos.
Los agricultores han acusado a industrias y supermercados de retener el producto en sus depósitos para inducir el alza de precios y así trasladar al consumidor el mayor valor a pagar por el cultivo.
Argentina produce al año unos 300 millones de kilos de yerba mate, de los cuales 262 millones se destina al mercado local y el resto se exporta, con Siria como principal destino, seguido por Chile y Brasil.
La yerba se utiliza para hacer el mate, una infusión fría o caliente muy popular en el Cono Sur.