La inclusión de Angola en la OPEP, la primera ampliación del grupo petrolero desde 1975 que promete ser seguida por las futuras adhesiones de Ecuador y Sudán, revela que la organización "está desarrollando nuevas políticas y estrategias".
A esa conclusión ha llegado Bill Farren-Price, vicedirector del prestigioso semanario Middle East Economic Survey (MEES), tras la rápida aceptación de Angola en la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) que se materializó en Abuya.
"Es una especie de movimiento defensivo que busca aumentar la participación en el mercado", explicó a Efe el analista del Middle East Economic Survey.
La producción del país africano es de 1, 4 millones de barriles diarios (mbd) en el momento de su entrada en el grupo, el próximo 1 de enero, y aumentará hasta los 2 mbd durante 2007, de acuerdo con diversos proyectos que ya tiene en marcha.
"Mi impresión general es que existe un deseo unánime de volver a negociar. Hay señales claras. Sin embargo, el reto sigue siendo que esa voluntad política se plasme en cifras concretas", reiteró por enésima vez el responsable de la organización. La Ronda de Desarrollo de Doha busca en última instancia liberalizar al máximo el comercio mundial de forma que -en palabras de Lamy- "se reequilibre un sistema que ahora está inclinado en detrimento de los países en desarrollo", que, por ese motivo, "han invertido mucho en esta ronda".
Por ello, advirtió de que el fracaso crearía "importantes turbulencias políticas totalmente legítimas", así como la pérdida de los avances en los que las partes ya están de acuerdo y que, de momento, ya superan con creces los alcanzado en el ciclo de negociaciones anterior (Ronda de Uruguay).
Los 149 miembros de la OMC, reunidos en el Consejo General, aprobaron que la Comisión de Comercio y Desarrollo de la organización estudie cada preferencia unilateral que se apruebe.
La Organización Mundial del Comercio es la única organización internacional que se ocupa de las normas que rigen el comercio entre los países.