La comercializadora boliviana Albo anunció ayer la exportación de 159 toneladas de coca del Chapare, otrora centro productor de drogas en el centro de Bolivia, para la fabricación de bebida gaseosa Coca Cola en Estados Unidos.
La exportación no tradicional cuenta con la venia del ministerio de Defensa Social, encargado de la aplicación de la política antidrogas y es la primera desde 1999.
El trámite ha sido radicado, como parte del proceso, en el ministerio de Exportación, según el viceministro de Defensa Social, Ernesto Justiniano.
Se trata de 158 toneladas de coca acopiadas en los últimos tres años en el Chapare, donde desde 1997 la administración de Hugo Banzer y Jorge Quiroga destruyó por la fuerza casi 60,000 hectáreas de coca "ilegal y excedentaria", de acuerdo con la ley antidrogas de 1988, suficientes para fabricar 250 toneladas de cocaína.
La legislación antinarcóticos permite la cosecha de hasta 12,000 hectáreas de coca en los Yungas, unos valles tropicales cerca de La Paz, y considera ilegales las plantaciones del Chapare y otros puntos del país.
Albo, que entre 1997 y 1999 exportó 340 toneladas (750.139 libras) de coca a Estados Unidos para la fabricación de Coca Cola, suministra este insumo, cosechado en Bolivia o Perú, a la transacional de bebidas gaseosas hace 26 años.
Justiniano aclaró que, pese a la procedencia de la hoja, la exportación no será destinada a "ningún fin ilícito". Aclaró que 159 toneladas de coca fructifican en sólo 189 hectáreas de cultivos y que "la cantidad de la hoja vendida a la Coca Cola es muy pequeña" con respecto al número de plantaciones ilegales, entre 4,000 y 5,000 hectáreas, que el gobierno del presidente Gonzalo Sánchez de Lozada intenta erradicar.