Mientras que los productores nacionales aseguran que tienen suficiente cebolla para suplir el mercado local, el Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA) anunció la importación de cebolla cuya variedad, según aseguran, no hay en el país. Se trata de la variedad de cebolla morada y yumbo.
La ministra de Desarrollo Agropecuario, Lynette Stanziola reveló que estas importaciones se harán en pequeñas cantidades, ya que la cebolla tradicional comenzó a cosecharse tanto en Tierras Altas como en Herrera y no se prevé un desabastecimiento en los próximos meses.
Además consideró que los precios actuales del rubro comienzan a disminuir porque ya los productores se recuperaron de los problemas climatológicos que sufrieron a finales del 2003.
En cuanto al Tratado de Libre Comercio que Panamá firmó con Taiwan, la titular del MIDA aseguró que se prepara para participar en una misión agrícola, industrial y comercial del 21 al 28 de febrero.
El propósito de la gira es abrir relaciones comerciales con Taiwan tomando en consideración el mercado atractivo que representa para los productores nacionales. Stanziola incentiva a estos panameños a viajar a este país para establecer relaciones comerciales.
Una sola es la respuesta, ya que año tras año se repite la misma historia. Tanto en Chiriquí, como en Coclé se producen simultáneamente más de 60 mil quintales de cebolla en cada cosecha.
Esto hace que en el mercado haya una sobresaturación del producto. Sin embargo, como los productores no disponen de las estructuras necesarias para secar y almacenar el rubro, cuando llegan las lluvias, que afectan las siembras y cosechas, el producto escasea a tal punto que se tiene que importar.
Según conocedores de la problemática, la solución a corto plazo está en la construcción de una planta de secado, selección y almacenamiento de cebolla, y cuyo costo oscila entre los 300 y 500 mil balboas.
Panamá, ya cuenta con una, pero fue construida con capital privado en Cerro Punta, Chiriquí. Lamentablemente, para que los productores coclesanos cuenten con una similar, tienen como principal obstáculo el financiamiento, porque no disponen de garantías que respalden los préstamos que solicitan, ya que la mayoría no tiene titulados sus terrenos o bien, sus siembras las hacen en tierras alquiladas.
Según datos registrados en medios cibernéticos, el primer virus que apareció en la red fue creado por Fred Cohen, estudiante estadounidense.
Se calcula que hay alrededor de 60,000 virus documentados, que con el tiempo se han convertido en una amenaza permanente.
Entre los virus más conocidos se destacan, "Brain" ("Cerebro"), que surgió en 1986, en Pakistán, y aparentemente fue escrito para ayudar a sus creadores a controlar la piratería de sus programas informáticos.
A la lista se sumaron "Lehigh", "Jerusalem", "Cascade" y "Miami". Todos ellos tenían como blanco a los usuarios de computadoras personales y se transmitían de una terminal a otra por medio de los discos flexibles.
En 1992, el virus "Michelangelo", captó la atención de los medios de comunicación. Pero el caos que muchos habían vaticinado nunca se materializó.
Con el lanzamiento al mercado de Windows, muchos piratas cibernéticos mejor conocidos como "hackers" pusieron el ojo en el nuevo sistema operativo. Fue el inicio de la explosión de los llamados "macrovirus", que al principio atacaban al procesador de texto Microsoft Word.
Otro de los virus más dañinos que se ha conocido en el mundo de la computación fue "Melissa" que golpeó en marzo de 1999 y marcó una nueva tendencia: no sólo infectaba archivos de sistema (macros), sino que además se adueñaba de la lista de contactos del programa de correo electrónico para auto enviarse a otros usuarios.
Cuando Internet se popularizó, los virus empezaron a apuntar a las computadoras conectadas a la red. Así, cada año, desde 2000 ha aparecido un programa "maldito" que circulaba por Internet. En 2000 fue el odiado "Love", "Nimda" y "Code Red". Recientemente aparecieron "Sobig", "Palyh", "Slammer" y "MSBlast".