América Latina debe prepararse para la resaca de la crisis financiera de EE.UU. que afecta a los mercados de todo el mundo, advirtieron ayer varios expertos en el centro de estudios Diálogo Interamericano.
América Latina ha experimentado un crecimiento económico sostenido en los últimos años que, por la crisis, se verá ralentizado durante el próximo año, según alertó el vicepresidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Santiago Levy.
"El 2009 será un mal año", dijo Levy, "aunque si se toman las medidas adecuadas, estas permitirán preservar la capacidad de crecimiento de la región en 2010".
Levy participó junto con el ex director para América Latina del Fondo Monetario Internacional Claudio Loser en una mesa redonda en la que analizaron cómo afectará la crisis a América Latina.
América Latina, coincidieron en señalar, notará los efectos de a crisis en las exportaciones, lo cual sumado a la dificultad que tendrá para acceder a los mercados financieros internacionales, se traducirá en una ralentización del crecimiento de la región.
Por ello, Levy pidió prudencia a los Gobiernos latinoamericanos para evitar que otros "efectos internos" de los países puedan agravar sus consecuencias. En este contexto consideró que las instituciones financieras tienen un papel fundamental y recordó el paquete de medidas anunciado por el BID, la Corporación Andina de Fomento y el Fondo Latinoamericano de Reservas.