Mitsubishi Motors Corp. anunció la tercera ronda de eliminación de empleos en dos meses, despidiendo a más de un tercio de los trabajadores de su planta estadounidense, ya que la automotriz busca volver a las ganancias tras un rescate de $$4,500 millones.
La única fabricante de automóviles deficitaria de Japón eliminará 1,200 empleos, o 38% de los 3,150 puestos de trabajo de su fábrica de Normal, Illinois, dijo en un comunicado la filial estadounidense de la compañía con sede en Tokio.
Mitsubishi Motors dijo en mayo que podría cerrar tanto su planta de Okazaki, en Japón, eliminando unos 600 empleos, como su fábrica de motores de Lonsdale en Australia, con la pérdida de unos 700 empleados.
``La pregunta es si esas reducciones de la producción serán suficientes cuando sus ventas se hunden"", dijo Yasuhiro Matsumoto, analista de crédito en BNP Paribas Securities (Japan)
Ltd. en Tokio. ``Las ventas de vehículos en su mercado nativa cayeron 37.5% en el trimestre comprendido de abril a junio, y esto podría extenderse al extranjero, ya que hay muchos informes de accidentes y retiros adicionales en Japón"".