No cabe duda que el libre comercio genera muchas oportunidades comerciales, pero también plantea grandes riesgos especialmente al sector agrícola, señaló el director del Foro Económico Global, José María Figueres.
El también ex mandatario de Costa Rica, durante su presentación en la II reunión de Ministros de Agricultura que se desarrolla en Panamá, sostuvo que el libre comercio genera beneficios de largo plazo, como el acceso a los mercados, empleos, capitales, tecnología y conocimiento para mejorar la calidad de vida.
Pero dijo que "su éxito dependerá de maximizar la cantidad y calidad de oportunidades y sobre todo minimizar riesgos".
"Tenemos problemas de eficiencia, de equidad y de sostenibilidad; nuestras exportaciones dependen de las barreras típicas del comercio internacional", señaló.
Figueres indicó además que "mientras los países ricos ven los subsidios agrícolas como parte de su soberanía y seguridad estratégica, ellos nos hacen depender de su seguridad alimentaria".
El director invitó a los ministros de agricultura de América Latina y el Caribe a ser realistas, "toda vez que el proceso de apertura no debe detenerse". "Pero necesitamos negociaciones creativas; debemos aspirar a diversificar con éxito nuestras economías y el sector agrícola y defender nuestra seguridad alimentaria; debemos ser capaces de negociar medidas compensatorias".
Por otra parte el ex mandatario hizo referencia a la desigualdad en América Latina destacando que se hace necesaria una agenda de competitividad para el desarrollo sostenible.
"Podemos competir en el nuevo escenario y ganar, o podemos quedarnos sin participar", comentó Figueres al explicar la necesidad de formular esa agenda de competitividad para el desarrollo sostenible.
Esta es una estrategia para avanzar en el sistema global, en la cual se pueden utilizar como instrumentos estratégicos el libre comercio, la integración regional, la creación de un clima adecuado para los negocios y la inversión, así como el acceso a la tecnología y a la sociedad del conocimiento.
De acuerdo con Figueres, el libre comercio y la integración no deben ser vistos como fines, sino como instrumentos para lograr la meta de un desarrollo sostenible.
Por otra parte Figueres hizo referencia a la desigualdad existente en el mundo precisando que hay 1,200 millones de personas que viven con menos de $1 por día, pero las mayores desigualdades se registran en América Latina.
El ex presidente de Costa Rica, precisó que en esta región el 10% más rico recibe un 48% del ingreso total, mientras el 10% más pobre recibe únicamente el 1.6% de la riqueza.
El índice Gini revela que América Latina es 10 veces más desigual que Asia, 17.5 veces más que las naciones desarrolladas de las Organización de Desarrollo Económico (OCDE) y 20.4 veces más que Europa del Este.