Esto con el propósito de lograr un acuerdo antes de que el presidente chileno, Ricardo Lagos, terminara su mandato el próximo 11 de marzo.
Sin embargo, la firma que estaba prevista para un día antes del cambio de Gobierno en el país sureño, fue aplazada por cuestiones de organización.
Estif Aparicio, jefe negociador panameño, dijo que resultaba complicado firmar un acuerdo comercial en medio del traspaso de poder. Destacó que la nueva fecha para la firma del tratado de libre comercio debe ser discutida por los cancilleres de ambos países.
Ante la preocupación de algunos sectores de que este atraso origine cambios en el TLC, Aparicio manifestóque las negociaciones ya concluyeron y sólo haría falta formalizar la firma del acuerdo.
La negociación, que concluyó en el mes de enero, estará ahora a cargo de la nueva mandataria chilena, Michelle Bachelet.
El acuerdo comercial logró una balanza positiva para Panamá, ya que en la última ronda de negociaciones, Chile aceptó la propuesta global que presentó el equipo negociador local.
Chile tendrá un arancel cero del 65% del universo arancelario panameño.
Panamá le dio prioridad al sector agropecuario, pidiendo exclusiones para 254 líneas arancelarias.
De esta manera, el país protegió productos sensitivos como arroz, café, azúcar, carne de res, cerdo, pollo, tomate, papa y cebolla, entre otros. Además, logró extensos períodos de desgravación para productos industriales como papel, cartón, plásticos, sal y otros productos.
Cabe destacar que el año pasado, las exportaciones de Chile a Panamá totalizaron 111.5 millones de dólares y las importaciones sumaron $10.8 millones de dólares.
En la última ronda se acordó que el capítulo de servicios financieros se negociará en dos años.
Chile aceptó la propuesta integral de Panamá, incluidos temas de acceso a mercados en bienes agrícolas e industriales, servicios financieros y profesionales e inversiones.