Impuestos
- Irlanda usa su impuesto, que contrasta con el 33% de Francia y el 23% de Gran Bretaña, para atraer compañías estadounidenses.
- Pero los inversores pueden evitar casi por completo el pago de gravámenes en Irlanda mediante el recurso de instalar divisiones que no se encuadran en ninguna jurisdicción impositiva, según el informe del Senado estadounidense. El reciente debate en los EE.UU. en relación con el impuesto empresarial de Irlanda es motivo de gran preocupación.
Para la población de Cork, Apple Inc. es más que un fantasma impositivo.
El máximo responsable ejecutivo, Tim Cook, dijo esta semana en una conferencia que la compañía no usa “trucos impositivos”, luego de que en Washington el senador estadounidense Carl Levin describiera Irlanda en términos de un paraíso a través del cual Apple evita pagar impuestos.
Las declaraciones de Levin causaron conmoción del otro lado del Atlántico, en la ciudad del sur de Irlanda donde la empresa fabricante del iPhone da empleo a unas 4,000 personas. “Sean cuales sean las exenciones impositivas que tienen, deberían poder mantenerlas porque dan empleo a la gente”, dijo Liam O’Leary, un conductor de taxi de 37 años de Hollyhill Cabs, cuya oficina está ubicada en la zona de la sede europea de la compañía, en el norte de la segunda mayor ciudad del país. “Nosotros dependemos de Apple”.
Esa dependencia de Apple plantea la pregunta de si vale la pena cambiar los pagos de impuestos por salarios en un país cuyo índice de desempleo se ha duplicado y ha llegado a alrededor de 14% en los últimos cuatro años.
Contraste
Cork contrasta con la reacción en Gran Bretaña y los Estados Unidos contra los asuntos financieros de compañías como, por ejemplo, Starbucks Corp. y Google Inc., a la que un legislador británico acusó este mes de usar “humo y espejos” para evitar el pago de impuestos.
Las leyes locales e internacionales permiten que las compañías canalicen ganancias a través de Irlanda virtualmente libres de impuestos. Al mismo tiempo, empresas estadounidenses desde Apple hasta Google dan empleo a más de 100,000 personas en el país, cuyo impuesto empresarial, que es de 12.5%, ya es el más bajo de Europa occidental.
Desde las audiencias del Senado de la semana pasada, la atención se ha concentrado en Cork, un puerto al que se llama el Condado Rebelde. “La ciudad estaría en una situación muy diferente si Apple no estuviera aquí”, dijo John Buttimer, el alcalde de CorK.
“Es una compañía real que proporciona empleos reales”.
Pero la descripción de Irlanda como paraíso fiscal –que el Gobierno refuta- corre el riesgo de afectar la reputación del país, dicen algunos analistas.
“Los beneficios fiscales tienen que ser parte del análisis más amplio de costo-beneficio cuando las compañías piensan en Irlanda”, dijo esta semana en una entrevista Jim Power, economista jefe de la aseguradora Friends First en Dublín.