Hace más de 50 años gran parte de la población panameña alumbraba sus noches con la luz de la Luna y una humeante guaricha que funcionaba con kerosene, en la actualidad la realidad es otra, la demanda nacional de energía para mantener activas las luminarias y demás actividades que demandan electricidad asciende a 1,150 Megawatts (MW).
En los últimos dos años, Panamá ha enfrentado una alta demanda de energía, altos precios y una oferta deficiente, debido al crecimiento de la población, el incremento en el precio del petróleo y efectos climáticos respectivamente.
Dentro del plan quinquenal del actual Gobierno se estima una inversión de 142.6 millones de dólares para incrementar la generación de energía eléctrica.
Dentro de esa inversión se contempla la construcción de una minihidroeléctrica de 8 MM, en Remigio Rojas, provincia de Chiriquí, por un monto programado de 20 millones de dólares y otra de 2 MW en Santa Fe, provincia de Veraguas, por 6 millones de dólares.
Por otro lado, los proyectos hidroeléctricos de inversión privada para contar con el respaldo del Gobierno deberán demostrar alta eficiencia ambiental y social en base a parámetros medibles, entre los que tendrán especial importancia, que mantengan una razón pequeña entre el tamaño de embalse (hectáreas) y número de personas desplazadas por el valor de potencia a instalar (en MW).
En tanto la Secretaria Nacional de Energía (SNE) deberá desarrollar planes pilotos para la generación de energía eléctrica limpia proveniente de energía solar de 1 MW por un valor de 4.2 millones de dólares y de biomasa de 1 MW por 1.4 millones dólares.
Otros proyectos.
Panamá y Colombia actualmente desarrollan el proyecto de interconexión eléctrica que tiene un valor 210 millones de dólares en el que a Panamá le corresponde pagar 111 millones de dólares y 99 millones a Colombia.
La interconexión consiste en la construcción de una línea de transmisión en corriente directa de aproximadamente 614 kilómetros de longitud entre las subestaciones Cerro Matoso y Panamá II en Panamá, incluyendo un tramo submarino de 55 kilómetros, a un voltaje entre 250 y 400 KV y una capacidad de intercambio de Colombia hacia Panamá 300 MW y 200 MW en sentido opuesto.
Fuera del plan quinquenal, Panamá y los países de la región analizan intercambios de energía eléctricas con el fin de lograr eficiencia y mejores precios.
Este intercambio de energía tiene un costo aproximado de 500 millones de dólares que será financiado por las empresas de transmisión de Panamá, Guatemala, Honduras, Nicaraguas, Costa Rica y el Salvador además contará con el apoyo de empresas eléctricas de México, España y Colombia.