Hay que recordar que las mercancías envasadas pasado un tiempo desde su elaboración, no son aptas para su consumo.
La forma en que se expresa regularmente la fecha de expiración de un producto es la siguiente: las dos últimas cifras del año, el número del mes o de las tres primeras letras de su nombre, el día (en productos de muy corta duración como los lácteos).
Por ejemplo: 2003.06.18 ó 2003.JUN.18 significa que la fecha de vencimiento es el 18 de junio del 2003.
En algunos productos, esta fecha viene indicada adjunto al título “consumir antes de...”, “vencimiento....”, o “expira”.
Por otra parte, algunos fabricantes prefieren indicar el período durante el cual se puede consumir el producto sin riesgo de descomposición o contaminación.
En este caso se debe prestar atención a la fecha de producción y asegurarse que al momento de adquirir la mercancía se misma se encuentra dentro del período permitido de consumo. El fabricante o productor deberá brindar información clara sobre la expiración. Esta deberá estar contenida en inscripciones legibles, sean impresas, grabadas o mediante tiquetes adheridas en el producto, envoltura o etiquetas. Adoptando el hábito de leer la información que aparece en las etiquetas, usted podrá estudiar o conocer las advertencias de riesgo potencial por medio de leyenda o símbolo precautorios.
Así también podrá escoger el de mejor calidad y caducidad.