El Parlamento nicaragüense aprobó ayer seis préstamos por un total de $108,5 millones a ser invertidos en mejorar las condiciones de las pequeñas y medianas empresas, la calidad del agua, el saneamiento en zonas rurales y reducir la pobreza en el país.
Los préstamos, enviados como decretos por el Ejecutivo, fueron ratificados por unanimidad, al reanudarse ayer, tras casi tres meses de estancamiento, las sesiones en el plenario. Los diputados aprobaron tres créditos, por un valor total de 60 millones de dólares, otorgados por la Asociación Internacional de Fomento (AIF), del Banco Mundial.
Los préstamos, de $20 millones cada uno, son para mejorar la calidad del agua y el saneamiento en zonas rurales, para elevar las condiciones de las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYME) y apoyar la reducción de la pobreza en el país.