El sistema bancario panameño está recobrando nuevamente la confianza en el sector agropecuario lo que se refleja en el crecimiento de créditos otorgados este año.
Este resultado se observa en el aumento por $57.8 millones en los créditos totales aprobados en febrero de este año a la ganadería y la agricultura, en comparación con igual periodo de 2009.
En febrero de este año, el sistema bancario presentó un saldo en créditos a la ganadería por $532.7 millones, respecto al 2009 cuando fue por $477.5 millones, según cifras de la Superintendencia de Bancos de Panamá.
Mientras, el saldo para la agricultura en el segundo mes de este año totalizó $226.6 millones, en relación con igual periodo de 2009 cuando se registraron $224 millones.
El argumento del banquero Luis H. Moreno para explicar estos resultados es que “el interés de las entidades por el sector primario se deba a la aplicación de créditos supervisados”.
Eso quiere decir que los préstamos están sujetos a consultorías e implementación de personal técnico encargado de orientar la producción del campo, explicó Moreno.
No obstante, esa es una estrategia que pocos bancos utilizan, ya que implica costos de operación más altos, apuntó.
Resultados.La desaceleración que impactó las ganancias de muchas empresas en Panamá, obligó a la banca a cambiar sus nichos de mercado.
Siendo la ganadería uno de los sectores que salió beneficiado con las modificaciones.
Resultados que concordaron con las declaraciones del secretario general de la Asociación Nacional de Ganaderos, Euclides Díaz, luego de asegurar que el Banco Nacional de Panamá, el Global Bank y Multibank están reactivando sus apuestas por este sector productivo del país.
Productores.Sin embargo, para algunas de las personas involucradas en el agro los resultados presentados por la banca no son cónsonos con la realidad .
Virgilio Saldaña, presidente de la Asociación de Productores de Tierras Altas aseguró que se siguen aplicando fuertes restricciones a la agricultura.
El productor aseguró que sólo la semana pasada fue a una entidad bancaria a solicitar un préstamo para implementar un sistema de riego en sus plantaciones de cebolla, papa y zanahoria y le fue denegado.
“En el Banco de Desarrollo Agropecuario me dijeron que los programas están vigentes, pero los fondos no existen. Y ni hablar de los bancos privados que nos piden garantías que no tenemos”, afirmó el productor.