El presidente de Bolivia, Evo Morales, aprobó ayer un decreto que permitirá a los trabajadores reabrir las fábricas declaradas en quiebra o que hayan sido abandonadas por sus propietarios para que funcionen como "empresas sociales".
El ministro boliviano de Trabajo, Daniel Santalla, explicó que el decreto se basa en el artículo 54 de la Constitución vigente desde 2009, que señala que los trabajadores podrán "reactivar y reorganizar empresas en proceso de quiebra, concurso o liquidación, cerradas o abandonadas de forma injustificada".