La Asamblea Legislativa de Costa Rica aprobó un plan fiscal con el cual el gobierno pretende disminuir en el 2003 el abultado déficit fiscal, que este año alcanzará 880 millones de dólares, informaron fuentes parlamentarias ayer.
El denominado "plan de contingencia fiscal", que deberá ser ratificado el próximo lunes en segundo y definitivo debate, aportará recursos adicionales al fisco por unos 165 millones de dólares en impuestos y cerca de 95 millones mediante recortes del gasto acordados en el proyecto.
La iniciativa de ley fue elaborada por una comisión mixta del parlamento que sesionó desde julio, la cual incorporó a los representantes de la sociedad civil, incluidos sindicatos y cámaras empresariales, y tendrá vigencia por un año mientras se aprueban nuevos proyectos de ley destinados a dar solución definitiva al déficit fiscal, según las autoridades.
El plan de contingencia fiscal, aprobado por 45 de los 50 diputados presentes en el plenario legislativo, impone un impuesto de 0.1% al patrimonio de las sociedades anónimas inscritas en el Registro Público, sobretasas a la renta, vehículos de lujo, casinos, máquinas de juego, apuestas electrónicas, banca off shore, licores, y cigarrillos, entre otras cargas.
El presidente de la Asamblea Legislativa, Rolando Laclé, destacó que la aprobación del proyecto era vital para evitar una crisis de grandes proporciones para el país, y es el primero de un plan fiscal que cuenta con el apoyo de los diversos sectores de la sociedad civil, la empresa privada, cooperativistas, sindicalistas y los diferentes partidos políticos representados en el congreso.
Un analista parlamentario, Alex Sibaja, señaló que la aprobación del proyecto da una buena señala tanto interna como externamente sobre la estabilidad política del país, porque demuestra que el parlamento está funcinando y se están logrando acuerdos políticos, en un contexto en que contrariamente en América Latina hay inestabilidad.