La Asociación Europea de Constructores de Automóviles (ACEA, en sus siglas en inglés) quiere aumentar la colaboración entre los fabricantes en materia de investigación y desarrollo para mejorar sus estándares medioambientales y aumentar su competitividad.
Esta fue la principal conclusión de una conferencia organizada por el Consejo Europeo de Investigación y Desarrollo de Automóviles (EUCAR) en Bruselas, donde los fabricantes debatieron sobre el futuro del sector.
Entre otros asuntos, constataron los "grandes desafíos" que supone el aumento de la demanda de transporte de pasajeros y mercancías, combinado con la necesidad de avanzar hacia un suministro energético sostenible y reducir el impacto ambiental de la movilidad, explica ACEA en un comunicado.
Para afrontar esos retos, los constructores europeos han decidido concentrar y reforzar sus actividades conjuntas en materia de investigación y desarrollo y, además, colaborar estrechamente con otras partes, como los proveedores, la industria energética o las autoridades nacionales y europeas.
La Asociación subrayó que esa colaboración tiene como principal objetivo desarrollar formas de transporte eficientes, asequibles, seguras y respetuosas con el medioambiente.
El presidente de EUCAR y vicepresidente de BMW, Christoph Huss, señaló que, para alcanzar ese propósito, es necesario reducir la "fuerte dependencia" de las energías fósiles y potenciar las fuentes renovables.
En cuanto a la seguridad en las carreteras, ACEA destacó que el principal reto es avanzar en sistemas "cooperativos" que permitan la comunicación entre los vehículos y la infraestructura.
En su opinión, la introducción de sistemas sustentados en las tecnologías de la información y la comunicación permitirá reducir los atascos y conseguir un transporte más eficaz.
Además, la organización apuntó que para que la industria europea del automóvil pueda desarrollar estas "soluciones innovadoras" tiene que seguir siendo competitiva, asegurar una fabricación eficaz y flexible en Europa y crear productos asequibles.
Entre otras tecnologías, los fabricantes europeos apuestan por el desarrollo de vehículos eléctricos.