El mayor portacontenedores que surcará la hidrovía Paraguay-Paraná, con 120 metros de eslora y capacidad para transportar 10,000 toneladas, ejemplifica la calidad de los astilleros paraguayos, según el sector, que con logros como ese espera abastecer esa ruta de embarcaciones de facturación local y sin recurrir al extranjero.
El Nautic Twins, que da cabida a 720 contenedores, es también la más grande las naves fluviales salidas de La Barca del Pescador, el más joven de los cuatro grandes astilleros paraguayos.
El hecho de que un buque de esas características sea un encargo de una compañía extranjera, la holandesa Concordia, demuestra la salud del sector y la alta calificación de la que goza en el mercado internacional, dijo a Efe el presidente de la empresa, Guillermo Ehrecke.
"Estamos en las ligas a nivel regional. Con la misma capacidad de los astilleros de Argentina y Brasil, que además producen embarcaciones para la navegación marítima, mientras que Paraguay solo fabrica para la fluvial", explicó Ehrecke, también miembro de la Cámara de Industria Naval.
De acuerdo con el empresario, el sector trabaja para que las naves guayas que transitan por la hidrovía sean producto de los astilleros locales y no se recurra a la compra en países como China, Holanda o Turquía.
A favor de ese objetivo juega, según Ehrecke, un promedio de producción mensual en los astilleros de unas 5,000 toneladas, que incluyen remolcadores y todo tipo de embarcaciones fluviales, y una mano de obra cualificada que oscila entre las 8,000 y las 10 mil personas.
En la actualidad, la mayor parte de esas barcazas están acondicionadas para el transporte de grano y, en segundo lugar, para mineral de hierro.
Ese no es el caso del Nautic Twins, diseñado para el flete de contenedores con "contenido de alto valor", apuntó Ehrecke.
"Puede transportar 720 contenedores, cuando en la hidrovía ahora mismo el que más transporta son 496 contenedores. Además tiene una buena condición de estiaje, incluso cuando el río está muy bajo" indicó.
La nave, que tiene un peso de 2,700 toneladas y un calado operativo de 3.30 metros, pasará la próxima semana la última prueba de navegación, uno de los últimos exámenes antes de lanzarse comercialmente a la hidrovía Paraguay-Paraná.
La hidrovía es la mayor arteria de comunicación y de transporte fluvial para Argentina, Brasil, Uruguay, Bolivia y Paraguay, y permite a estas dos últimas naciones, sin salida al mar, una vía de acceso al océano Atlántico.