Las apuestas en los casinos tuvieron un incremento marcado durante el 2008, llegando a los 1,108 millones de dólares, superando los 948 millones de dólares apostados en el 2007.
Mientras, los ingresos de los casinos ascendieron a los 266 millones de dólares, de los cuales se pagaron unos 30 millones de dólares en impuestos al Estado, según cifras de la Junta de Control de Juegos.
Para los jugadores las máquinas tragamonedas son las preferidas, seguidas por los juegos de mesa.
El crecimiento de más de medio millón de turistas, sumado a la alta ocupación en los hoteles, ha dado como resultado un crecimiento en la actividad durante el año pasado , explicó Antonio Alfaro, presidente de la Asociación de Administradores de Juegos de Azar (ASAJA).