El ministro argelino de Energía, Chakib Jelil, confirmó ayer que el gobierno aplicará la nueva tasa sobre los beneficios de las compañías extranjeras trabajando en el sector, con efectos retroactivos desde marzo del 2006.
Inicialmente esa tasa, calificada de "excepcional" por el propio Jelil, debía ser aplicada en agosto de 2006, pero ayer el ministro dijo que la firma nacional "Sonatrach", actuando como agente fiscal, lo hará desde marzo de ese año.
El nuevo impuesto oscila entre el 5% mínimo y el 50% máximo de los beneficios de los socios extranjeros de "Sonatrach", cuando la media aritmética mensual del barril de crudo rebase los $30 dólares, lo que sucede en la actualidad.
Jelil indicó que el impuesto será aplicado "a todo el mundo y no sólo a Anadarko", al mencionar que la compañía estadounidense ha expresado su descontento por esa punción fiscal.
"Personalmente yo no he oído que Anadarko no estuviera de acuerdo con la tasa", añadió, lo que contradice lo dicho por los dirigentes de esta compañía días pasados, cuando informaron en Argel de que querían renegociar los costes adicionales.
La firma estadounidense publicó en Houston (EE.UU) que ha preparado una provisión de $100 millones.
Argel fija impuestos
La tasa supondrá una entrada de $500 a 600 millones en el 2006 y de mil millones este año.