El ministro argentino de Economía, Roberto Lavagna, afirmó ayer que el gobierno de Néstor Kirchner está abriendo un nuevo camino de negociación con el FMI, al resaltar que priorizó la meta del crecimiento al firmar un acuerdo con la entidad para la refinanciación de la deuda.
En declaraciones al estatal Canal 7, Lavagna dijo que Argentina "está abriendo un nuevo camino de cómo negociar con el Fondo Monetario Internacional" (FMI), pero afirmó que ello lo hizo "con prudencia y sin tanta alharaca". El ministro sostuvo que "más que ponernos a festejar, hay que ayudar a que se consolide esta manera de pensar distinta".
Argentina logró el miércoles refinanciar su deuda con los organismos multilaterales a tres años por 21,000 millones de dólares sin que la carta de intención incluya un aumento de las tarifas públicas o una explícita compensación a los bancos por la devaluación del peso desde diciembre de 2001. El acuerdo contempla un superávit fiscal primario de 3% para 2004, relegando otro de los objetivos del Fondo de que Argentina comprometa un índice mayor.
"Si alguien piensa que Argentina puede pagar sin crecer, se equivoca", sostuvo Lavagna al dar cuenta del objetivo desde el cual el gobierno de Kirchner encaró las díficiles negociaciones con el FMI. Argentina registra una incipiente recuperación económica tras una caída récord de 10.9% en 2002, pero más de la mitad de la población vive en la pobreza y el 17.8% de la fuerza laboral está desocupada.
Lavagna recibió en las últimas horas congratulaciones por el acuerdo con el FMI de los presidentes del Banco Mundial, James Wolfensohn, y del Banco Interamericano de Desarrollo, Enrique Iglesias, mientras que Kirchner dialogó con su colega estadounidense, quien calificó de "importante y significativo" el entendimiento.
Brasil, la mayor economía latinoamericana, confirmó este viernes, dos días después del acuerdo de su socio del Mercosur con el Fondo, que encarará otras negociaciones con el instituto financiero "sobre nuevas bases", según dijo el líder del gobierno en el senado, Aloizio Mercadante. El senador indicó que el eventual nuevo pacto tendrá como premisas el crecimiento económico y la generación de empleo, los mismos preceptos que antepuso Argentina.