El secretario norteamericano del Tesoro, Paul O"Neill, no cree necesario que el Fondo Monetario Internacional aporte fondos adicionales a Argentina para reducir su deuda externa y superar la crisis actual, como quiere Buenos Aires.
En una entrevista que publicó ayer el diario "The Wall Street Journal", O"Neill dice, en contestación a la pregunta de si la reestructuración de la deuda argentina justificaba liberar más dinero del FMI, que "la actual situación no requiere de esa determinación", sin especificar nada más.
El presidente argentino, Fernando De la Rúa, y su ministro de Economía, Domingo Cavallo, "están preparados para desarrollar su propio proyecto y, por lo que he visto, me parece bien", agregó el secretario del Tesoro en los primeros comentarios oficiales de Estados Unidos al respecto.
Según las autoridades argentinas, estas medidas no significan una devaluación del peso, que mantendrá la paridad con el dólar, ni tampoco el impago de las obligaciones de la deuda externa.
Según el diario financiero neoyorquino, Cavallo mantiene que si el país no puede pagar sus obligaciones de la deuda, calculada en 132,000 millones de dólares, se hará necesario que EU recomiende a instituciones financieras como el FMI que amplíen las garantías crediticias que han concedido a Argentina en los últimos meses.
En la entrevista, O"Neill también sugirió que la Administración Bush, que aceptó a regañadientes un crédito del FMI a Argentina en agosto pasado por valor de 8,000 millones de dólares, está dispuesta a dejar a Buenos Aires poner en práctica su plan.
El secretario norteamericano del Tesoro se mostró en la entrevista escéptico al respecto de que los problemas en Argentina puedan producir una especie de "efecto dominó" en toda Latinoamérica.
"Me parece que no veo los mismos datos que usted", respondió O"Neill al diario neoyorquino en el sentido de que el plan de Cavallo pueda producir presiones sobre las economías de naciones como Brasil y Chile.
Cavallo ha admitido que entre las medidas habrá algunas para contener aún más el gasto público, programa que se suma a otros planes anteriores de recortes de los gastos del Estado, con reducciones salariales de los funcionarios y de los jubilados, además del aumento de algunos impuestos.
Estas medidas anteriores fueron decididas por De la Rúa sin construir previamente consensos, lo que debilitó la frágil unión de la coalición gobernante, la Alianza, hasta ponerla al borde la ruptura, y profundizó en los enfrentamientos con la oposición peronista.
De la Rúa aclaró dos veces el martes que una de las medidas que se estudia, la reprogramación de la deuda pública argentina, será "voluntaria" y no "forzada o coercitiva".
Recientemente la agencia de calificación de riesgo estadounidense Standard and Poor"s (S&P) rebajó a CC su asignación al crédito soberano a largo plazo y la deuda no garantizada de Argentina, hasta ahora en CCC+.