El gobierno de Argentina se propone convencer esta semana al FMI de que postergue hasta 2005 vencimientos por unos 1,000 millones de dólares, a cambio del compromiso de efectuar -en lo que resta de 2004 y apelando a sus propias reservas- otros pagos por 1.300 millones, que son impostergables.
La propuesta argentina será presentada al encargado del caso argentino en el Fondo Monetario Internacional (FMI), John Thornton, quien llegará a Buenos Aires en los próximos días, dijeron fuentes del gobierno.
La postergación sería el único punto a tratar, dado el congelamiento de las negociaciones que decidió el gobierno del presidente Néstor Kirchner, para concentrarse en la operación para reestructurar la deuda en mora de 100.000 millones, con acreedores privados, con 75% de quita en el valor nominal.
El gobierno argentino se vio alentado este fin de semana por reportes de prensa provenientes de Washington, según los cuales el Fondo no tendría inconvenientes en conceder la postergación de pagos deseada por Buenos Aires.
El fondo ya autorizó a Argentina una postergación de vencimientos no obligatorios en 2002, inmediatamente después del estallido de la peor crisis en un siglo en el país sudamericano que, entre otras consecuencias, derivó en la mayor moratoria de la historia. El pedido de postergación se hizo necesario a partir del momento en que el directorio del FMI demoró en considerar el tercero de los controles trimestrales que hace a Argentina, sobre el programa acordado en septiembre de 2003, que se viene cumpliendo.
Buenos Aires juzgó esa dilación como una presión sobre la negociación con los acreedores privados porque, desde su punto de vista, las metas del período fueron alcanzadas con holgura.