El ministro de Economía argentino, Domingo Cavallo, dijo que su equipo de asesores estudia medidas para reactivar a los sectores automotriz y frigorífico, sacudidos por la recesión y un brote de aftosa que afecta las exportaciones de carne, respectivamente.
Las medidas, que según indicó Cavallo comenzarán a analizarse la próxima semana, forman parte del "Plan de Competitividad" lanzado por el ministro para despertar a la alicaída economía argentina, que no crece desde hace casi tres años.
"Están trabajando varios grupos en un plan de competitividad para la industria de bienes de capital (...) también para la parte de textiles, para indumentaria, calzado", dijo Cavallo durante el intervalo de una reunión informal que mantuvo con el presidente Fernando de la Rúa y otros ministros.
"La próxima semana vamos a empezar con la industria frigorífica que tiene un problema especial por lo que ha pasado con el tema de la aftosa, después también la industria automotriz y autopartes", agregó.
La industria de la carne, uno de los principales productos de exportación de Argentina, se vio afectada por la aparición en marzo de varios brotes de fiebre aftosa en distintas regiones del país.
La mayoría de los mercados dieron la espalda a la carne argentina ante el temor de que sus hatos contraigan la enfermedad, que ataca a los animales en el hocico y las pezuñas y es altamente contagiosa, aunque inocua para los seres humanos.
El rebrote de la enfermedad le costará al país una pérdida de 600 millones de dólares en concepto de ventas no efectuadas, según datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación.
Por su parte, los sectores automotriz y autopartista aún no han logrado recuperarse de la crisis que sufrieron tras la devaluación de la moneda de Brasil -principal socio comercial de Argentina- en 1999, ni pudieron esquivar el ciclo de recesión y estancamiento de la economía local, que lleva casi tres años.
Cavallo aprovechó el encuentro con los periodistas para reiterar que Argentina no devaluará su peso, atado al dólar estadounidense en una paridad de uno a uno desde 1991, con la incorporación del euro al sistema financiero como moneda para cuentas de ahorro y préstamos.
"Nadie tiene que preocuparse porque es para mejorar las cosas, es para que tengamos la mejor moneda, la mejor moneda para cuidar el ahorro y el trabajo de los argentinos", dijo Cavallo.
Cauteloso, el ministro aclaró que la canasta de monedas no será realidad hasta que el valor del euro se equipare al del dólar.
La convertibilidad, establecida por Cavallo cuando era ministro de Economía del entonces presidente Carlos Menem, sólo puede ser modificada por ley del Congreso.
"Va a ser mucho mejor que ahora (...) el peso va a ser cada vez más valioso", dijo el ministro.
Unas horas antes, el secretario de Hacienda Jorge Baldrich anunció que el Ministerio de Economía también impulsará "un ajuste en el gasto público burocrático" destinado a cumplir con la Ley de Solvencia Fiscal.
La norma establece que las cuentas fiscales argentinas deberán alcanzar el equilibrio en 2005.Además, Argentina tiene una meta de déficit fiscal de 6.500 millones de dólares con el Fondo Monetario Internacional (FMI), cuyo cumplimiento es una condición para que el país reciba créditos por 14.000 millones de dólares.