El secretario de Agricultura y Ganadería, Antonio Berhongaray, informó que Argentina "ha intervenido" diez toneladas de productos carnícos, que ingresaron a este país antes de que naciones europeas detectaran el mal de la vaca loca.
"Hasta el momento hemos procedido con la intervención de 10.000 kilos de alimentos de origen europeo provenientes de países que, al momento de ingresar a Argentina, no habían detectado en sus ganados casos de Encefalotopía Espongiforme Bovina (BSE)", conocido como el mal de la vaca loca, dijo Berhongaray en rueda de prensa.
El gobierno argentino prohibió el martes el ingreso de alimentos importados e ingredientes que contengan carnes, menudencias, vísceras o subproductos vacunos y de otros rumiantes, producidos en países europeos donde se han registrado casos del mal que ataca al ganado.
Según el funcionario, Argentina "es uno de los cinco países con menor riesgo de tener esa enfermedad en el ganado" e instó a no provocar "alarma" en la población y reiteró que "no habrá en las góndolas (de los supermercados) alimentos prohibidos por la resolución del Senasa (control de alimentos).
El secretario no especificó los países de origen de los productos cárnicos intervenidos, los cuales no son de consumo masivo sino los conocidos como "delicatessen".
La relación de naciones desde donde se prohibe el ingreso de este tipo de productos alimenticios, difundida el martes, comprende a Gran Bretaña, Irlanda, Alemania, Bélgica, Dinamarca, España, Francia, Países Bajos, Luxemburgo, Portugal, Suiza, Austria, Federación Rusa, Finlandia, Italia, Lituania, Omán, Polonia, República Checa y Suecia.
En tanto, los principales hipermercados del país aseguraron que han retirado de la venta los productos incluidos por el Senasa en la resolución difundida en la víspera de prohibición de ingreso de determinados productos de países de Europa que tienen casos de animales afectados por el mal.