Argentina encara el riesgo de caer en hiperinflación a menos que llegue pronto a un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) en torno a un programa económico "responsable", advirtió Michael Mussa, ex economista jefe del FMI.
Mussa estimó, sin embargo, que hay progresos en las negociaciones del FMI con Buenos Aires, y consideró una buena señal la anunciada visita a Brasil y Argentina del secretario del Tesoro de Estados Unidos, Paul O"Neill.
"Pienso que O"Neill estaría menos deseoso de embarcarse en ese viaje si él no creyera también que han mejorado las perspectivas" de un acuerdo, dijo el economista, quien ahora es investigador principal del centro privado Institute for International Economics (IIE).
Mussa presentó ayer en la sede del IIE un estudio de 90 páginas con su análisis del caso argentino, en el cual sostiene que el FMI tuvo mucha responsabilidad en el colapso financiero de ese país, por no haber presionado con más vigor en favor de una política fiscal sostenible cuando la economía estaba creciendo, entre 1993 y 1998.
En la situación actual estimó que las alternativas "no son muchas", pues a falta de crédito y de apoyo del FMI al gobierno sólo le queda apretarse el cinturón o imprimir moneda, y esto último conduciría inevitablemente a una hiperinflación.
Manifestó la esperanza de que Argentina llegue a un acuerdo con el FMI antes de fines de septiembre. "Si no se llega a un acuerdo relativamente pronto, en torno a un programa responsable que amerite apoyo del FMI, entonces el camino de Argentina probablemente pasa por un episodio de hiperinflación", señaló. Mussa dijo que no hay dudas de que la crisis argentina se ha contagiado a otros países de la región, particularmente Uruguay, pero también Brasil.