El gobierno argentino está preparado para la dolarización de la economía "si ese fuese el deseo’’ de los ciudadanos, asegura el ministro de Economía de Argentina, Domingo Cavallo, en un artículo de opinión publicado en el diario económico brasileño Valor.
"Todos comprenden que no tener ningún control de la política monetaria significa una mayor duración de los ciclos económicos.
Pero los argentinos consideran que ese es un precio pequeño a pagar para imponer una disciplina dura a sus políticos’’, agrega Cavallo.
El autor se pregunta si "es tan obvio que Argentina tiene una crisis cambiaria’’.
La devaluación, advierte, también provocaría una "dolarización automática’’ y derrotaría "de raíz la posibilidad de un ajuste de la tasa de cambio’’.
Además, esa posibilidad también repercutiría en el sector financiero porque sus pasivos están en dólares y sus activos "colaterizados en neo transacionables’’.
Y concluye: "La reducción de los salarios reales resultante de la devaluación agravaría la recesión’’.
"La verdad pura y simple es que Argentina no maduró y no está preparada para una mayor flexibilidad’’, dice Cavallo antes de asegurar que la convertibilidad excluyó la posibilidad de imprimir dinero, pero no de emitir deuda.
Por eso, en los diez años pasados desde su introducción, el país "presionó tanto en los mercados de títulos de deuda que redujo los títulos a niveles sin ministro de Economía, `padre’ de la convertibilidad en el gobierno de Carlos Menem.
Una de esas reglas es el déficit cero, que va a provocar una rápida restructuración del Estado y un nivel de deuda constante, lo que "resuelve la cuestión del sustentamiento de la deuda’’.
En contra de lo que piensan Wall Street y muchos intelectuales, Cavallo desaconseja la reestructuración de la deuda de su país, lo que sólo provocaría el desmoronamiento del sistema financiero junto a la actividad económica y el crédito al sector privado. Entre otras cosas, porque la mayor parte de la deuda es de argentinos, a través del sistema fondos de pensiones privados, el sector financiero local o propiedades individuales.
Además, el canje voluntario de deuda hace dos meses, disminuyó considerablemente los pagos de intereses para los próximos cinco años, reduciendo a corto plazo nuevas manipulaciones con la deuda existente, asegura.
Por último, el ministro dice, que Argentina "no tiene un problema de deuda’’, ya que con relación al Producto Interior Bruto (PIB), se eleva al 44% y los pagos de intereses medios para los próximos cuatro años al 3.5% del PIB.