El Gobierno argentino logró estabilizar este mes la inflación y mantener el valor del peso casi sin cambios en los últimos tres meses, pero la economía sigue postrada, huérfana de crédito, sin haber podido aumentar las exportaciones pese a una devaluación acumulada de 74% en el año.
“Hemos pasado lo peor y hay una lucecita de esperanza para terminar la crisis”, dijo este viernes el presidente Eduardo Duhalde, en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno, al poner en funciones al nuevo secretario general de la Presidencia, José Pampuro, y al ministro de la Producción, Aníbal Fernández.
Duhalde fundamentó su moderado optimismo en indicadores que reflejan una tibia mejoría en medio del colapso económico, como el costo de vida minorista que fue en septiembre el más bajo del año, 1.3%, pese a lo cual acumula el 39.7% en el año.
El valor de la moneda es otro flanco menos vulnerable en la traumatizada economía doméstica, pues casi no sufrió modificaciones en los últimos 90 días, luego de sufrir una devaluación superior al 70% desde el derrumbe del tipo de cambio fijo que rigió durante once años.
Los más altos funcionarios del FMI habían señalado en mayo pasado que Argentina empezaba a entrar en un proceso de hiperinflación, entre otros argumentos para justificar la imposibilidad de firmar un entendimiento de ayuda al país.
El peso se apreciaba un 0.3% ayer, al cotizarse el dólar a 3.72 en el mercado regulado por el Banco Central, lo que dejó atrás la ligera fiebre que invadió el sector cambiario en las últimas dos semanas. La demanda de dólares había crecido por la nueva demora en un acuerdo del país con el Fondo Monetario Internacional y la inquietud por las elecciones en Brasil, elementos combinados con un ligero drenaje de fondos por una liberación parcial en el bloqueo bancario (‘corralón’, congelamiento de los depósitos a plazo fijo) que buscaron refugio en los billetes verdes. Carlos Melconián, presidente de la firma MyS que suele ser consultada por los funcionarios del FMI en sus inspecciones, dijo el viernes a radio Mitre que “lo peor de la crisis ya pasó”.
“Sin embargo -aclaró Melconián-, si comparamos la situación actual con las proyecciones de hiperinflación que había, esto es positivo. Pero si hablamos a nivel estructural, sobre reconstruir un país y crear un rumbo económico, no estamos bien”.
Argentina estabiliza precios y moneda
El valor de la moneda es otro flanco menos vulnerable en la traumatizada economía doméstica, pues casi no sufrió modificaciones en los últimos 90 días.