El ministro de Economía argentino, Roberto Lavagna, no excluyó ayer aumentar las retenciones a las exportaciones argentinas de petróleo como medida para contener posibles aumentos en los combustibles, si el precio internacional del crudo supera los 35 dólares por barril.
La medida permitiría al Gobierno argentino evitar que los precios de los carburantes en el mercado interno suban y disparen la tasa de inflación, actualmente del 41%. El pasado dos de enero, las firmas dedicadas a la extracción de petróleo en Argentina, capitaneadas por la española Repsol YPF y la brasileña Petrobras, acordaron con el Gobierno de Eduardo Duhalde vender el crudo a las refinerías del mercado local a un precio estable durante 90 días.
El precio acordado es de 28.5 dólares por barril, siempre y cuando el valor del barril West Texas Intermediate (WTI) no supere los 35 dólares ni caiga por debajo de los 22 dólares y que la moneda estadounidense no se cotice por encima de los 3.65 pesos durante diez días consecutivos.
"Si hay algún conflicto internacional que eleve el precio de los combustibles por encima del límite del acuerdo con las petroleras, se va a reconsiderar una tasa que va a absorber la totalidad de la diferencia por encima de 35 dólares", explicó Lavagna en una entrevista publicada ayer por el diario "La Nación" de Buenos Aires.
El acuerdo logrado con las compañías del sector petrolero busca frenar los constantes incrementos en el precio de los combustibles y su efecto después de que las empresas Shell y Esso, que no tienen producción propia en el país, resolvieran a finales de diciembre pasado nuevos aumentos de tarifas.
Los incrementos fueron justificados por el crecimiento que experimentó el valor internacional del crudo ante un posible conflicto armado en Medio Oriente y la crisis política en Venezuela. Las bases para lograr el consenso entre las empresas fueron alcanzadas después de que Duhalde firmara un decreto autorizando a las petroleras a liquidar fuera del país hasta el 70% de las divisas por exportaciones.
Pero para los consumidores minoristas, los frutos de la consensuada estabilidad de los precios de los combustibles duró tan sólo dos semanas pues ayer entró en vigencia la reposición del Impuesto al Valor Agregado (IVA) al 21%, que durante dos meses fue del 19 por ciento.
Este aumento de dos puntos porcentuales en el cobro del IVA hizo que los precios de los combustibles ascendieran entre el 1.1 y el 1.3%. La semana pasada, el Gobierno argentino hizo infructuosas gestiones ante las petroleras para solicitarles que no trasladen a los precios el aumento del impuesto.
Al opinar sobre la actitud de las compañías, Lavagna sostuvo que si el "sector no entiende la situación que se vive en el país y los cuidados con que hay que manejar las cosas", el Gobierno queda "liberado para tomar decisiones" como un aumento a las retenciones por exportaciones.
Entre enero y noviembre de 2002, Argentina, que exporta más del 40% de su producción de crudo, vendió al mercado externo petróleo por 2,026 millones de dólares y combustibles refinados por 1,211 millones de dólares.
Según las previsiones oficiales, en 2003 el país aumentará sus exportaciones de crudo el 11% y las de combustibles el 17%, con lo que los ingresos sumarán 2,400 y 1,450 millones de dólares, respectivamente.