La presidenta argentina, Cristina Fernández, anunció una inversión de 4 mil 900 millones de pesos (unos 990 millones de dólares) para llevar a cabo “la mayor renovación ferroviaria de los últimos 50 o 60 años”.
En un discurso difundido por cadena nacional, la jefa de Estado argentina hizo pública la adquisición de 409 vagones de origen chino para substituir a las formaciones actuales de las líneas Sarmiento y Mitre, que unen el conurbano bonaerense con la capital y en las que viajan más de ocho millones de pasajeros.
“Argentina no tiene capacidad para fabricar a esta escala”, dijo Fernández para justificar la compra de vagones a una multinacional china, una decisión que choca con la agresiva política de sustitución de importaciones impuesta por el Gobierno.
Las primeras formaciones llegarán a Argentina en 21 meses y su mantenimiento y reparación se realizarán en el país suramericano, detalló la mandataria, quien añadió que la inversión incluye también la construcción de 62 pasos a nivel.
El anuncio tiene lugar a mes y medio del primer aniversario de la tragedia ferroviaria ocurrida en la estación porteña de Once, en la que fallecieron 51 personas, y por la que está imputado el entonces secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi.
Fernández recordó que han entregado al Gobierno de Buenos Aires 40 vagones para sustituir a las unidades centenarias de la línea A y lamentó que el alcalde porteño, Mauricio Macri, con quien mantiene una dura rivalidad, no le hubiese “hecho un guiño” ni dado “las gracias”.