El presidente argentino Fernando de la Rúa aseguró ayer que el Estado no se declarará en cesación de pagos pese a los fuertes vencimientos de deuda que enfrenta esta semana con sus arcas vacías.
Interrogado por periodistas sobre si el Estado evitaría un incumplimiento de pagos, el mandatario respondió: "Sí, porque estamos dando los pasos para eso. Por eso dispuse que el ministro de Economía (Domingo Cavallo) fuera a Washington, se reuniera con el Fondo Monetario (Internacional) y que siga trabajando en ese sentido".
Cavallo mantuvo reuniones viernes y sábado en Washington con funcionarios del FMI para intentar destrabar un desembolso de 1,260 millones de dólares pautado en un acuerdo financiero con el país, pero que fue cancelado por el organismo.
El viernes, el gobierno debe cancelar una amortización de bonos domésticos por unos 900 millones de dólares, en un vencimiento que los analistas dudan que el gobierno pueda afrontar luego de que el FMI cortara su asistencia. La economía argentina no crece desde 1998, lo que diezmó la capacidad de pago del Estado.
EL GOBIERNO ARGENTINO ESTUDIA MEDIDAS PARA CUMPLIR CON FMI
El Gobierno argentino estudia las medidas a tomar para ajustarse a las nuevas exigencias del FMI, según explicó a su regreso de Washington el ministro de Economía, Domingo Cavallo, quien aseguro que no se ha pedido la devaluación del peso.
El clima social no parece ser el más propicio para las negociaciones, ya que para esta semana se han organizado huelgas y movilizaciones de las tres centrales siplanes de competitividad, que "el sector privado parece no haber valorado mucho".
Asi lo afirmó el ministro, tras asegurar que el Fondo Monetario Internacional (FMI) no le exigió la devaluación del peso, ni "ajustes enormes" en el gasto público como requisito para desbloquear un desembolso de 1,264 millones de dólares.
"En ningún momento se habló (con las autoridades del FMI) de ajustes enormes, ni tampoco de devaluación alguna", dijo anoche Cavallo en rueda de prensa. Aunque la reunión con los periodistas fue convocada para explicar detalles de las negociaciones que hizo el viernes y el sábado en Washington ante el FMI, Cavallo no dio muchas precisiones y se dedicó a desmentir las versiones de prensa sobre un nuevo plan de recortes del gasto público y una posible devaluación.