Argentina adoptará en los próximos meses y años "un cierto grado de ""euroización"" de su economía, en respuesta al hecho de que su comercio no es sólo con América sino también con Europa, aseguró en Madrid el ministro argentino de Economía, Domingo Cavallo.
El titular de Economía, que lleva cinco días en el cargo y realiza una visita relámpago a España, pronunció hoy una conferencia en la Casa de América de Madrid en la que explicó cómo funcionará la Ley de Competitividad aprobada por el Senado argentino.
Poco antes, en una multitudinaria rueda de prensa en la que compareció menos de tres minutos -para gran enfado de los informadores-, Cavallo expresó su convencimiento de que el Gobierno del presidente argentino, Fernando de la Rúa, "hará que Argentina vuelva a crecer".
El nuevo ministro dijo que en los próximos días, ya de regreso en Argentina y cuando ya esté promulgada la Ley, hablará de lo que cree que va a ocurrir con la economía nacional.
Posteriormente, antes de pronunciar su conferencia en presencia de su colega español, Rodrigo Rato, y de un grupo de dirigentes empresariales españoles, el ministro español de Asuntos Exteriores, Josep Piqué, renovó el apoyo español expresado a Argentina y aseguró que España contribuirá "con todo lo que sea posible" para que Argentina supere la crisis actual.
A continuación, Cavallo dijo que el presidente de la Rúa -del que dijo ser su amigo y desmintió que hayan estado distanciados en los últimos tiempos- ha hallado en la nueva Ley la fórmula política para comenzar a cambiar, en colaboración con todas las fuerzas políticas, el estado anímico que ha dejado la crisis en el pueblo argentino.
El ministro explicó que la Ley de Convertibilidad -que a partir de abril de 1991 ajustó la moneda a una paridad de 10, 000 unidades por dólar y eliminó los mecanismos de indexación (aplicación automática en los contratos del coste de vida)- permitió, entre otros beneficios, erradicar la inflación.
Sin embargo, achacó a circunstancias internas y externas la desestabilización que condujo a la pérdida de competitividad.
En lo interno, mencionó factores como el fuerte aumento del gasto público, el retroceso en los procesos desregulatorios en materia laboral, o la actitud de los ministros de Economía de identificar responsabilidad fiscal con aumento de impuestos y la creación de otros nuevos para tratar de evitar el aumento del déficit.