El Gobierno argentino anunció el viernes que destinará 1.000 millones de pesos ($294,1 millones) del ahorro público para solventar créditos al consumo y títulos de deuda privada, sobre todo de pequeñas y medianas empresas.
El grueso de los fondos que proveerá la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) se decantará en fideicomisos para créditos al consumo que serán licitados con la mira puesta en reducir a la mitad los tipos de interés que ofrece la banca privada.
Estos incentivos al consumo, que se suman a otros anunciados en los últimos diez días para afrontar los coletazos de la crisis financiera global, fueron informados a la prensa por el jefe del Gabinete, Sergio Massa, junto con directivos de la Anses y de grandes cadenas de electrodomésticos.
La Anses, que acaba de recibir millonarios activos al calor de una reforma de la ley de jubilaciones que puso fin a los fondos de pensiones privados, licitará en el plazo de dos meses unos 600 millones de pesos ($176,5 millones) en fideicomisos para el consumo.
En el mismo plazo se licitarán otros 400 millones de pesos (unos $117,6 millones ) para decantarlos en obligaciones negociables (títulos de deuda privada).