El Gobierno argentino advirtió que si los aumentos registrados en las tarifas de electricidad obedecen a "errores intencionales" de las empresas prestatarias del servicio, ello "puede llevar a la caducidad de los contratos" de concesión.
Así lo manifestó el ministro de Planificación, Julio de Vido, quien en una entrevista publicada por el diario local Página/12 salió al paso de las manifestaciones de las distribuidoras eléctricas que negaron errores de facturación.
El funcionario confirmó que, por indicación de la presidenta Cristina Fernández, se tomó "la decisión de operar la paralización de la facturación y la entrega de boletas (de electricidad) hasta tener absolutamente chequeado exactamente qué es lo que pasó".
Tras aclarar que "desde octubre del año pasado no se había autorizado ningún aumento", De Vido dijo que "el incremento eléctrico sólo llega al 8 por ciento de los hogares, al 4 por ciento de los comercios y al 2 por ciento de las industrias".
"No creemos que hayamos cometido errores estructurales en la facturación ni hemos aplicado ningún aumento que no estuviera previsto”, dijo.