El ministro de Economía Domingo Cavallo admitió ayer que Argentina decidió aplicar un severo plan de ajuste porque no encontraba financiamiento ni siquiera para financiar un "déficit declinante". "Nosotros creímos que todavía habría cierto crédito para financiar cierto déficit, aunque el déficit que nos habíamos propuesto era declinante (...), pero luego encontramos que ni siquiera para este déficit declinante conseguíamos financiamiento", dijo Cavallo a la cadena de televisión norteamericana CNN.
Cavallo aludió al mismo tiempo a la suspensión de la licitación mayorista de Letras del Tesoro (Letes) por 350 millones de dólares que el Gobierno debía efectuar el próximo 24 de julio.
"Lo único que nos queda por resolver es la renovación de Letras de Tesorería que van venciendo en los próximos meses, pero se está en conversación con los tenedores de esas letras para que nos sigan proveyendo el capital necesario para mantener intacto el nivel de deuda", afirmó el ministro.
Hasta fin de año hay unos 5.000 millones de vencimientos en Letes, que constituyen una fuente de financiamiento estatal de corto plazo, entre 90 y 180 días.
Argentina venía siendo sometida a un ataque especulativo en masa contra sus bonos, lo que provocó un explosivo aumento de la tasa de riesgo país que la puso al borde del "default" (moratoria) de su voluminosa deuda de casi 130,000 millones de dólares. El ajuste se decidió después de la última licitación, efectuad el 10 de julio, por la cual el Gobierno tuvo que pagar tasas de 14,01% a 15,96% anual para procurarse unos 850 millones de dólares.