El presidente de Argentina, Eduardo Duhalde, sostuvo ayer que su país pasó por “el infierno” y ahora está en un proceso de recuperación, por lo cual espera lograr un acuerdo “ventajoso” con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
“Nadie apostaba un céntimo por Argentina. Atravesamos el infierno y hoy estamos caminando hacia la recuperación económica”, indicó en su habitual espacio de los sábados por la estatal Radio Nacional.
Tras insistir en que “lo peor de la crisis ya pasó”, frase que ha reiterado desde hace mes y medio, el mandatario sostuvo que aguarda suscribir un “acuerdo ventajoso” con el FMI porque Argentina “está saliendo del pozo sin ayuda externa”.
Aunque Duhalde dijo que “se está cada vez más cerca” de sellar un acuerdo con el FMI, evitó pronosticar una fecha para la firma de ese convenio, que le permitirá a Argentina posponer los próximos vencimientos de pago de su deuda exterior con los organismos multilaterales de crédito.
El Ministerio de Economía remitió el viernes al FMI el borrador de la carta de intención para la firma del acuerdo, en la cual, entre otros indicadores, se pronostica una caída de la actividad económica del 11 por ciento para este año y un crecimiento del 3 por ciento para el próximo.
El Jefe de Estado precisó que en ese borrador se puso énfasis en “el mejoramiento de las variables macroeconómicas”, entre las que mencionó la estabilidad en la cotización del dólar, la recuperación de 600 millones de dólares de reservas del Banco Central, el aumento de la recaudación fiscal y de la balanza comercial.
Estoy seguro que vamos a enderezar el barco, lo vamos a llevar a buen puerto”, subrayó.
Pero, pese a los augurios del presidente Duhalde de lograr un pronto acuerdo con el FMI, las negociaciones con el organismo multilateral pueden sufrir nuevas dilaciones, asegura hoy el diario “La Nación”, de Buenos Aires, en un artículo destacado en primera plana donde cita a fuentes del Ministerio de Economía. El rotativo precisa que en un memorando interno del FMI se cuestionan las dos leyes, aprobadas la semana pasada, de posponer hasta octubre el denominado CER (Coeficiente de Estabilización de Referencia), un índice de actualización de deudas, y la ejecución de las deudas por créditos bancarios hipotecarios.