La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) atribuyó a los problemas de Argentina y Brasil los "mediocres" resultados económicos logrados este año por América del Sur, en sus perspectivas económicas publicadas ayer en París.
"Los problemas de Argentina y Brasil, y sus repercusiones en los países vecinos, se reflejaron en los mediocres resultados de América del Sur en 2002", destacó la OCDE en el capítulo de su informe dedicado a los países que no son miembros de la organización.
El documento precisó que la región "sufrió una clara contracción de las inversiones directas extranjeras" y señaló que hasta países como Chile han sido afectados por la "debilidad" de la economía brasileña y la crisis argentina. "Las turbulencias en la región alteraron los resultados económicos de Chile, donde se estancó el crecimiento de la demanda interna y el de las exportaciones", señaló la organización.
La OCDE señaló, sin embargo, que la crisis argentina "alcanzó su punto máximo", aunque reconoció que las "señales de una recuperación son débiles". "Tras una contracción del Producto Interior Bruto (PIB) del 15% en el primer semestre (de este año), la economía parece recuperarse lentamente", precisó, advirtiendo de que "la parálisis del sistema bancario y la débil demanda de consumo perjudican la recuperación económica a corto plazo".
En el caso de Brasil, la organización atribuyó el estancamiento de este año de la economía a una "coyuntura exterior desfavorable y a la incertidumbre que rodeó las elecciones" del pasado mes de octubre, ganadas por el izquierdista Luiz Inacio Lula da Silva, el candidato del Partido de los Trabajadores (PT).
"Pese a los esfuerzos del gobierno por restablecer la confianza y pese al acuerdo financiero de 30.000 millones de dólares con el Fondo Monetario Internacional (FMI), alcanzado a finales de julio, los mercados de capitables se mantuvieron muy agitados", subrayó la OCDE. Como consecuencia, "el crecimiento del PIB para el año civil 2002 será un poco decepcionante", aseguró.