Economía

Armonía laboral para un trabajo exitoso


El otro día me topé con una interesante historia (moraleja) acerca de varias herramientas de carpintería que estaban realizando una junta. Al parecer cada herramienta se quejaba de la otra, hablando de sus defectos. Que si el serrucho hacia mucho ruido, o si el martillo pegaba muy duro, etc.
La moraleja de esta historia, según el experto, es que con un buen carpintero, que supiese enfocarse en los beneficios de cada herramienta(y no en sus defectos) todos podrían trabajar en armonía y construir algo de manera productiva. En la realidad empresarial de nuestros días, las cosas pueden ser quizás un poco mas complicadas.
El formar un buen equipo de trabajo, que sea productivo y eficiente es quizás una de las proezas más difíciles de consolidar para un empresario. Usando los términos de la moraleja, el ir de compras y adquirir buenas herramientas tiene siempre sus obstáculos.
Uno de los puntos difíciles es el proceso de selección. En la sección de serruchos pueden haber múltiples opciones. Tendremos que buscar cual es la que queremos, tomando en cuenta precio, calidad, durabilidad, y otros factores.
Una vez realizada la compra, ponemos a prueba el producto. Aunque duela decirlo, hay veces que éste no cumple con las promesas ofrecidas, ya sea porque se le acaba el filo muy rápido, se rompe en solo unos días, se oxida, o se la cae el mango de agarre. Al final sin importar qué tan buenos carpinteros podemos ser, si la herramienta no cumple, hay que descartarla. Así un candidato muy prometedor que no cumple en corto tiempo, no debería tener la oportunidad de seguir laborando en nuestro grupo de trabajo.
En otras ocasiones no tenemos la suerte o la oportunidad(usualmente por situaciones financieras) para ir de comprar por nuevas herramientas. Debemos trabajar con las que tenemos.
Es aquí donde un verdadero carpintero muestra sus habilidades. ¿Por qué? Porque muy rara vez tenemos un equipo de trabajo óptimo, siempre hay que hacer ajustes.
Por ejemplo, si un empleado no es totalmente lo que se espera, hay que entrenarlo. Así como es necesario en ocasiones hacer modificaciones a las herramientas para que trabajen mejor.
Sin embargo, en otras ocasiones el equipo no está completo, porque hace falta algún talento o especialidad. Son en estas instancias cuando los miembros del grupo deberán asumir esas nuevas responsabilidades, aunque no sean de su competencia o área.
Al igual, si estamos por armar una silla, tenemos clavos pero no hay martillo, "quizás tendremos que clavar usando otra herramienta; no es lo ideal, peor hay que hacerlo". No es tarea fácil formar un grupo armonioso.
  • Según el experto, un buen carpintero debe tener la habilidad de trabajar hasta en la más difícil de las circunstancias.

  • Considera que hay ocasiones en que éstas dictan cambios drásticos que a nadie le gusta tomar. Uno siempre quisiera trabajar con lo que se tiene, pero este no siempre es el caso.


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236109
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América