Para este analista de telecomunicaciones, la confrontación que protagonizan los dos gigantes de la telefonía no sólo es inútil sino "totalmente negativa para el sector" porque afectará en último termino la inversión y no mejorará el servicio ni la cobertura.
A su juicio, el gobierno debe sentar a las dos empresas a negociar o de lo contrario ambas telefónicas se sumirán en una batalla de denuncias, estrategias mediáticas y litigios que podrían mantener en suspenso al sector por varios años si las compañías logran ampararse contra medidas oficiales.
Las controversias subieron de tono cuando el pasado 29 de octubre el presidente de Telefónica en México y ex secretario de Hacienda, Francisco Gil, denunció el hecho de que Telmex se niega desde hace 20 meses a darle el servicio de interconexión a GTM, su subsidiaria en telefonía fija.
Telefónica argumenta que posee el 49% permitido por la ley en GTM y que la empresa mexicana Enlaces del Norte detenta el 51% restante de las acciones, pero la telefónica mexicana Telmex asegura que la española controla al 100% esa compañía, por lo que se niega a darle el servicio de interconexión y exige al gobierno mexicano que aclare la situación legal.